Tras ser reconocido por sus compañeros de Universidad, el Mandatario reiteró los desafíos de su administración: lograr, durante esta década, que Chile deje atrás 200 años de subdesarrollo; mejorar la calidad de la educación y promover la innovación y el emprendimiento.
Ante las principales autoridades y ex compañeros de la Pontificia Universidad Católica, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, recibió esta mañana el premio “Ingeniero Comercial UC 2009” que entrega anualmente la fundación del mismo nombre.
En la ceremonia estuvieron presentes los ministros de Economía, Juan Andrés Fontaine, de Planificación, Felipe Kast y de Educación, Joaquín Lavín, junto a las autoridades de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el Rector, Dr. Ignacio Sánchez; el Decano de la Facultad de Cs. Económicas y Administrativas, Francisco Rosende y el presidente de la Fundación Ingenieros Comerciales UC, Pablo Castillo.
El reconocimiento fue otorgado en forma unánime por el Consejo de la Fundación, luego de consultar a la totalidad de los ya más de 6.000 ex-alumnos de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas.
Al momento de agradecer la distinción, el Jefe de Estado indicó que “hoy es un día de mucha alegría y satisfacción al recibir este premio, y por muchas razones. En primer lugar, porque es un premio que viene del Alma Mater de la Universidad, nuestra querida Universidad Católica. Segundo, porque lo deciden los propios compañeros. Es un premio que otorgan los pares. Y eso tiene un enorme valor. En tercer lugar, porque para mí es una gran distinción el hecho que la primera persona premiada por la Fundación fue mi profesor Sergio de Castro, que está aquí presente, quien nos enseñó a muchos de nosotros los principios básicos, la lógica, el alma y el corazón de la economía”.
Durante su intervención, el Presidente recordó que antes de él, la condecoración recayó en algunos miembros de su actual gabinete como los ministros de Hacienda, Felipe Larrain; de la Secretaría General de la Presidencia, Cristián Larroulet, y de Educación, Joaquín Lavín, por lo que se mostró confiado en que “otros ministros también lo puedan recibir en el transcurso de los años”.
En la ocasión, el Mandatario fijó las prioridades de su Gobierno en materia de educación y desarrollo. “Nos hemos propuesto el desafío más grande que se puede proponer una generación, la generación del Bicentenario: lograr, durante esta década, que Chile deje atrás 200 años de subdesarrollo, de pobreza, de falta de oportunidades. Y esa es una tarea formidable y es una tarea que motiva, convoca, energiza y nos da la fuerza para luchar”, señaló.
En esa línea, el Jefe de Estado explicó que “esa es una tarea frente a la cual no vamos a claudicar y vamos a enfrentar todas las dificultades y todos los grupos de interés, porque sentimos que esa es una deuda ética y moral y constituye, en consecuencia, un imperativo ético y moral enfrentarlo con una valentía, con un coraje, con una audacia, con una voluntad que yo siento que no ha estado presente en el pasado”.
Agregó que “en esta materia vamos a dejar huella, no vamos a calentar asientos y aunque sea difícil, porque sabemos que tenemos que enfrentar muchos obstáculos, muchos intereses creados, mucha ignorancia, muchos prejuicios, es una tarea que yo espero sea un sello que marque nuestro Gobierno”.
Finalmente, subrayó que su Gobierno tiene un particular interés en desarrollar la cultura del emprendimiento y la innovación. “Nosotros queremos llenar de innovadores y emprendedores nuestro país, y ojalá seguir avanzando en vaciar a nuestro Gobierno de operadores políticos. Y eso muchas veces no es comprendido. Pero tenemos que seguir adelante”, dijo.
